Peleas de perros
"El adiestramiento de un perro de pelea es lo más parecido a una interminable tortura, y su vida es muy corta. Hasta el mejor campeón no suele durar más de cuatro o cinco combates; el máximo son diez. De forma que, ganen o pierdan, están condenados a una muerte casi segura. Los perros de pelea que nos llegan o que recogemos -porque cuando ya no sirven los abandonan en cualquier parte-, vienen con unas heridas tremendas, sobre todo en cuello y patas, y es difícil que sobrevivan".
Según datos de la Guardia Civil, unos 400 de los 2.500 o 3.000 canes que son sustraídos anualmente se destinan a sparring de los de pelea.
En cuanto al aspecto físico, las técnicas de adiestramiento no dejan de ser crueles y abusivas: dejar a los animales horas colgados de una cuerda por sus propios dientes para fortalecer su mandíbula, hacerles correr en una cinta andadora horas y horas para desarrollar su musculatura y soltarles descargas eléctricas en el ano para desatar su agresividad antes de los entrenamientos y peleas
El "entrenamiento" de estos animales tiene una cobertura tanto psicológica como física. Respecto a la primera, son maltratados físicamente a base golpes, pinchazos y arañazos, y encerrados durante horas en pequeños cubículos oscuros, con el objetivo de hacerles sentir odio y rabia. Las drogas son habitualmente utilizadas en este adiestramiento: primero los perros son enganchados a ellas y después se la quitan, con lo que la ansiedad y agresividad del perro alcanzan cotas máximas.
Vacío legal
La policía, pese a tener en ocasiones identificadas a personas participantes en peleas de perros, no puede hacer nada legalmente contra ellas debido al vacío legal en lo referente a la protección de animales.
Las asociaciones protectoras de animales venían denunciando ya desde hace tiempo el aumento de robos de perros de presa para ser utilizados en peleas, pero en los últimos meses estas denuncias se han disparado.
Están convencidos de que hay un resurgimiento del brutal negocio, que algunos atribuyen a la entrada en España de nuevas mafias del Este y Sudamérica, áreas donde abundan las peleas a muerte entre animales.
Perfil de los participantes
Según los informes psicológicos de que disponen algunas protectoras de animales, el perfil de los participantes en estos lamentables espectáculos, corresponde en general a "individuos con transtornos de personalidad de distintos tipos, desde psicopáticos muy agresivos a personas con graves complejos de inferioridad".
Peleas de gallos
A los gallos de pelea se les provee de unas espuelas postizas sobre las suyas propias con el fin de que provoquen mayores estragos sobre los ejemplares adversarios.
Estas peleas son muy populares en pueblos de muchos países. A medida que los pueblos van evolucionando se van haciendo más conscientes de la realidad de estos actos y, cada vez más, estos espectáculos son puestos en tela de juicio, independientemente de la tradición que los sustente, y como reflejo del valor que el ser humano da a la vida.
Maltrato a los animales